a) “La evolución del lenguaje según Deutscher ”
Memecio
Evolución cultural, prolongación de la biológica. De cómo la selección cultural se suma a la natural.
El lenguaje cambia. Podemos apreciarlo incluso en el breve lapso de una vida humana. La evolución del lenguaje tiene muchas semejanzas con la evolución genética; y mucho más con la evolución cultural. Este paralelismo ha sido observado recientemente por diversos investigadores, como el genetista Luca Cavalli-Sforza. Según éste, el mapa de la diversidad genética humana se corresponde con bastante exactitud con el mapa lingüístico. Puesto que el ser humano es social, este hecho no tiene nada de raro, si consideramos que históricamente los humanos suelen escoger pareja que comparta su misma lengua. Aunque sólo fuera por la coincidencia de la proximidad territorial con la lingüística.
Ahora, Guy Deutscher, un lingüista de la Universidad holandesa de Leiden especializado en antiguas lenguas Semíticas, analiza la evolución del lenguaje -el mayor invento de la humanidad, según sus palabras- en su libro The Unfolding of Language: An Evolutionary Tour of Mankind's Greatest Invention (2005).
Guy Deutscher observa que en todas las épocas los hombres nos hemos quejado de la degeneración del lenguaje. Cicerón, en tiempos de la antigua Roma, lo manifestó expresando que el Latín de sus tiempos se había corrompido respecto al del siglo anterior. Estas quejas son inevitables, porque "el decaimiento... es, de lejos, el aspecto del cambio más fácilmente observable".
Parte de la premisa de que los mismos cambios simples que operan hoy en el lenguaje son los que se produjeron inicialmente, cuando nuestros lenguajes empezaron a desarrollarse. La diversidad y riqueza de los lenguajes actuales responde, pues, a reglas sencillas y universales.
Las principales reglas que rigen la evolución de una lengua son tres:
1. ECONOMÍA: entendida como pereza. Los hablantes somos intrínsecamente ahorrativos a la hora de pronunciar una palabra o frase. Si se nos entiende empleando menos gasto energético y tiempo, tenderemos a emplear las palabras o frases más sencillas. Esta fuerza erosiona la lengua, no en un sentido negativo, sino en el sentido de que la simplifica.
La economía en la pronunciación, por ejemplo, conduce a un debilitamiento de los sonidos, combinándose los fonemas, y pudiéndose llegar a la desaparición de conjuntos de sonidos. Es el caso de la palabra latina "Augustus" (mes de Agosto), que se implantó tras el gobierno del emperador romano homónimo. En francés, esta palabra ha evolucionado hacia la simplificación con la desaparición de fonemas enteros, convirtiéndose en "Aout" (se pronuncia [Aut] en español).
2. EXPRESIVIDAD: es la fuerza contraria a la anterior. Tiende a complicar la lengua dando más fuerza a las palabras que queremos resaltar. Por ejemplo, la moda de usar archi-sílabos, como "visualizar" en vez de del tradicional "ver". Crea palabras o expresiones extravagantes que se guardan fácilmente en la memoria, y pueden ser difundidas fácilmente por lo chocante. La repetición de expresiones poderosas, no obstante, provoca un desgaste en el que el impacto inicial de la palabra o frase nueva disminuye gradualmente, su significado se erosiona y puede llegar a desaparecer.
3. ANALOGÍA: esta fuerza proviene del hecho de que se crean patrones en la construcción de frases que ayudan a no ser abrumados por la información. Una vez admitidos, estos patrones van más allá de su uso habitual, culminando en la innovación de nuevos usos y construcciones.
Así, con estas tres fuerzas presentes hoy en día -economía, expresividad, analogía- se puede pasar de un proto-lenguaje basado en emplear únicamente "esto" o "eso" + un verbo a una lengua compleja, con pronombres, tiempos, adverbios, cuantificadores, oraciones subordinadas y demás parafernalia lingüística.
Las dos primeras fuerzas -economía y expresividad- operan a mi entender de forma clara y evidente, aunque confieso que la tercera fuerza me resulta un poco oscura.
La ciencia de la evolución lingüística está en pañales. La lengua oral no deja fósiles ni tiene ADN. Pero el sentido común apunta a que las lenguas se desarrollaron de más simples a más complejas de una manera parecida a la que apunta Deutscher.
b) “La transformación del lenguaje”
http://www.eumed.net/libros/2007c/312/transformacion%20del%20lenguaje.htm
La escritura mediante el SMS está transformando el lenguaje gracias a su amplio uso en la comunicación móvil. Estamos ante un nuevo caso en el que la adopción de una nueva tecnología afecta al propio lenguaje, incluyendo en esto al vocabulario y a las reglas gramaticales en la práctica de las personas. Y esta práctica acaba afectando tanto al lenguaje común como al lenguaje en sí mismo.
En algunos casos, las nuevas formas de expresión escrita son signos de subculturas y expresiones de la innovación de los usuarios. De hecho, los usos creativos del lenguaje se convierten en una forma de expresión personal o de grupo. Pero, en la mayoría de los casos, se trata de una simple adaptación del lenguaje al formato y límites de la tecnología o de estrategias para reducir el coste de la transmisión.
Nos encontramos ya en un punto en el que, para diferentes lenguas, se recopilan vocabularios propios de los mensajes de texto basados en las prácticas observadas.
Además, la capacidad multimedia de la tecnología de comunicación inalámbrica (MMS) permite una forma multimodal de comunicación, con la producción y transmisión de texto, imagen y audio desde múltiples lugares. La observación demuestra que la combinación de estos diversos modos de comunicación, en especial por parte de los jóvenes usuarios, está creando nuevos significados, caracterizados por una combinación de métodos para la asignación de significado. Por ejemplo, usar los mensajes de texto principalmente para comentarios personales o para enfatizar, mientras que las imágenes o los sonidos aportan su propio significado. En la actualidad, la fusión de los medios de comunicación de texto y audiovisuales está presente en todos los contextos comunicativos gracias a la capacidad comunicativa difundida por la tecnología inalámbrica.
Dado que el lenguaje está estrechamente relacionado con la formación de la cultura (producción sistémica y comunicación de significado), actualmente vivimos un proceso de transformación cultural asociado a la difusión de la comunicación inalámbrica, aunque la escasa aportación al tema por parte de la investigación académica no permite conocer los límites y evolución de esta transformación.
c) “Comunicación”
Las lenguas, instrumentos que realizan la operación de comunicar a los hombres entre sí, significan para éstos la posibilidad de aprehender y comprender la realidad. La escritura amplió aún más su mundo, ya que permitió conservar las señales mensajes a través del tiempo y llegar a lugares distantes en el espacio donde la voz no alcanza. Los pueblos que conocieron la escritura evolucionaron más rápidamente en ciencia y técnica porque el saber de las generaciones pasadas se conservaba intacto; la tradición oral no podía competir con la escritura.
La invención y difusión de la imprenta, si bien no añade nada nuevo al código de la escritura, cambia las relaciones entre emisor y receptores. Éstos pueden multiplicarse, y el libro impreso es el instrumento de comunicación que en una sociedad alfabetizada llega a todos o, por lo menos a una gran mayoría. La imprenta aunque en sí misma es un instrumento mecánico, por su función es un medio de comunicación.
A fines del siglo pasado (XIX) y principios de este (XX), se inventaron otros instrumentos mecánicos – eléctricos, para servir de medios d comunicación: cine, radio, teléfono, televisión. Como todos los instrumentos, son extensiones o prolongaciones del hombre que amplían el alcance de sus miembros, de sus sentidos o de su sistema nervioso, y establecen nuevas categorías intelectivas. Sin embargo, por las operaciones que con ellos se ejecutan, son canales o medios de transmisión de sonidos o de imágenes.
De un lado está el emisor que emite señales con el propósito de trasmitir mensajes, y del otro los receptores (espectadores de cine o televisión o radioescuchas). Entre ambos, está el canal que posibilita, mediante ondas, que las señales visuales o sonoras lleguen a los receptores.
El mensaje es el contenido de esas señales y no, como sostiene McLuhan, el medio es el mensaje. No hay mensajes carentes de contenido.
La luz eléctrica como tal no es mensaje… En cambio hay mensajes que emplean la luz eléctrica como medio. Si una joven le dice a su novio: “Cuando veas que la luz de mi cuarto se enciende y apaga, podrás subir”, en el hecho de prender y apagar está la señal que trasmite un mensaje= “sube”, después de aceptada la convención.
Poloniato Alicia; “CINE Y COMUNICACIÓN”, “Hacia una definición del cine”; pp53, 54.
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